Orden: Passeriformes (Suboscines) – Familia: Furnaridae
El junquero es un pájaro residente en Costanera Sur. Su canto inconfundible delata su presencia, aunque sea difícil encontrarlo o seguirlo. Su voz semeja el sonido de una motoneta arrancando, un chasquido rápido y sostenido interrumpido a veces por un zumbido largo.
El nido es grande comparado con el de otros pájaros del mismo tamaño. Mide unos 30 cm y lo construyen a medio metro del agua. Tiene forma redondeada con una abertura de acceso. Ambos adultos construyen el nido. Lo tejen agarrado a los juncos (Juncus) utilizando los tallos como urdimbre. Éstos son fácilmente inclinados por el viento. Por lo tanto, el nido debe ser muy flexible para soportar el esfuerzo al que es sometido. En el centro de la mata está más protegido.
Utilizan hierbas, fibras de juncos o material vegetal blando que recogen de las cercanías. Una vez terminado colocan plumas en la base.
El nido es sostenido por columnas, formadas con varas unidas. El junquero gira alrededor de ellas enrollando las fibras y engancha las puntas en el tejido. Algunas están revestidas prolijamente con hebras, otras agrupadas en forma muy rústica. A medida que avanzan hacia arriba en el cono entrelazan otras varas como parte del armazón. Compactan el tejido agregando fibras largas y pequeños trozos de material que rellenan partes libres. Los encajan “atornillando” con el pico. Hacen todo el trabajo de adentro hacia afuera del nido. Son muy meticulosos. Antes de partir en busca de nuevos materiales, siempre revisan que no hayan quedado puntas flojas. En el video se observa a este pequeño pájaro tironeando una fibra para ajustarla.
Trabajan muy laboriosamente. Es un incesante ir y venir. No trabajan los dos a la vez en el nido. Uno llega y el otro se va. Cada uno coloca los materiales que recolecta en las cercanías. Por momentos abandonan el nido para tomarse un descanso y alimentarse. En un momento en que el nido quedó solo unos varilleros congo curiosos se acercaron a investigar.
El tiempo que tarda la construcción del nido (alrededor de una semana) son días de estimulación mutua manifestados a través de despliegues. Esta especie no presenta dimorfismo sexual, lo cual impide diferenciar las actividades por sexo. Sin embargo, la repetición de algunos patrones de comportamiento permitían adivinar quién era quién.
Video Noviembre 2009 © Roberto Ares










